GLOBOS AL CIELO, BASURA A LA TIERRA: LA OTRA CARA DE UN ADIÓS
En los últimos años se ha vuelto común lanzar globos llenos de helio durante los velorios como símbolo de paz y despedida. Aunque el gesto parece emotivo, pocas veces nos detenemos a pensar en lo que ocurre después. ¿A dónde van a parar esos globos cuando el helio se disipa? ¿Qué impacto tienen en la flora, la fauna y nuestros ecosistemas? ¿Estamos frente a una forma de contaminación pasiva que ha sido ignorada? ¿Debe el Ministerio de Medio Ambiente intervenir ante esta práctica aparentemente inocente? Un gesto simbólico… ¿pero a qué costo? Lo que muchos no saben es que esos globos, después de flotar por un tiempo, caen en ríos, campos o en el mar, contaminando el medio ambiente. La mayoría están hechos de látex o mylar, materiales que pueden tardar años en degradarse. Y aunque el acto parte de una buena intención, sus consecuencias son silenciosas pero dañinas. Los globos que se dejan volar por el cielo inevitablemente vuelven a caer, causando daños a la naturaleza y a...